Comparativa de las mejores residencias de mayores en Sevilla
La elección de una residencia de ancianos es siempre una decisión emocionalmente complicada y a la que además nos enfrentamos normalmente con pocas referencias sobre la calidad de la institución.
En nuestra comparativa de residencias de ancianos en Sevilla hemos destacado las mejores residencias de mayores, aquellas que cuentan con los mejores servicios de la provincia, con una reputación conocida y una trayectoria acreditada.
- Antigüedad
- Nº trabajadores
- Dirección
- Otros servicios
Residencia Aurora
Medios
Nivel de precios
- 3 años
- 1 a 10
- c/ Marqués de Nervión, nº98
- Servicios básicos.
¿Falta tu empresa?
-
Nivel de precios
- -
- -
- -
- -
Residencia De Galgani
Altos
Nivel de precios
- 4 años
- 11 a 30
- Avenida Málaga, 4
- Viviendas tituladas. Servicios de hotel. Subvenciones ISFAS.
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Las mejores residencias de ancianos de Sevilla comparados uno a uno
Opinión Residencia Aurora
Lo mejor
Sus habitaciones han sido adaptadas a las necesidades de sus residentes.
Lo peor
Sus servicios son básicos.
Más información
Tienen un número reducido de residentes, lo que les permite ofrecer un trato más cercano y personalizado.
Opinión Residencia De Galgani
Lo mejor
Ofrecen una cantidad considerable de servicios.
Lo peor
Sus honorarios por los servicios son elevados.
Más información
Sus servicios están orientados a que sus residentes se sientan como en casa.
¿Qué tener en cuenta al elegir una residencia para la tercera edad en Sevilla?
Ventajas de las viviendas de ancianos
Si eres hijo único y no tienes otros familiares que te apoyen con el cuidado de tus padres, el hogar para personas de mayor edad podría ser una alternativa adecuada. Sus servicios van a hacer que te sientas la tranquilidad y seguridad de que tus progenitores van a tener los cuidados precisos. Por ejemplo, si ellos se enferman, lo común es que el centro cuente con doctores y enfermeras que van a estar al tanto de su estado de salud y también van a estar pendientes de la adecuada administración de su fármaco.
Otra de los beneficios es que sus servicios están diseñados a fin de que los adultos mayores preserven su independencia. Por ejemplo, ciertas personas mayores suelen pensar que ya no pueden hacer nada sin la ayuda de otros. Esto les produce depresión, por lo que en estos centros se les proporciona estimulación mental y física para que puedan realizar algunas tareas por ellos mismos. De esta forma, al ver que todavía son capaces de realizar las actividades cotidianas, como vestirse solos, arreglarse y realizar su aseo personal, su calidad de vida cambia. Se puede apreciar como sus rostros se iluminan y se sienten más alegres. Esto se debe a que aumenta su autoestima. De ahí que, al permitir que anden solos por los pasillos del jardín, tener contacto con áreas verdes y percibir el color y aroma de las flores se consigue que el residente sienta una estimulación sicológica que les ayuda a relajarse y a liberarse un tanto del agobio, sin olvidar que siempre y en todo momento cuentan con la supervisión del personal de la residencia para cualquier ayuda que necesite.
Además, las residencias para mayores les da la oportunidad a sus habitantes a gozar de la compañía de otros residentes. Tan solo dar una caminata por el jardín o pasar un buen rato con un amigo sentado en una terraza al aire libre les hace sentir bien, contribuye leyendo significativamente a su salud. De hecho, en algunos casos solo necesita que alguien lo escuché y le dedique un poco de tiempo. Debido a que las circunstancias de todos los residentes son afines, pueden pasar largas horas hablando con otros.
Adicionalmente, las instalaciones están habilitadas para el mayor confort de sus residentes, sin olvidar el cuidado de su salud. En una persona mayor su metabolismo cambia, su estómago se hace más sensible y ya no funciona como cuando estaba más joven. Con lo que es necesario cambiar la nutrición por algo más ligero y conforme a su estado de salud. Es frecuente que en el hogar para personas mayores cuentan con nutriólogos que cuidan el género de alimentación que precisa cada residente. Por eso, con el objetivo de administrar un mejor cuidado, algunos centros ofrecen servicios de alimentación adaptados. Si algún residente tiene una enfermedad, por servirnos de un ejemplo diabetes, su dieta es diferente a la de los demás residentes pues tiene que ser bajísima en azúcar. En esas circunstancias, los nutriólogos pueden diseñar un menú adecuado para el correcto cuidado de su salud.
Algunas residencias para personas mayores ofrecen una ventaja adicional, puesto que les permiten decorar su habitación con los accesorios y arreglos que a ellos les gustaría tener. Eso los hace sentir tal y como si estuvieran en su propio hogar, por lo que la estancia es más amena. Asimismo probablemente sus familiares y amigos pueden visitarlos y pasar un buen rato con ellos. Si la residencia lo permite pueden sacarlo a visitar a sus amigos y familiares en sus hogares y de esta manera pueden seguir teniendo contacto con las personas más allegadas.
Servicios de las residencias de mayores
Los servicios de las residencias de mayores suelen variar entre un centro y otro. Esto eminentemente se debe al grado de especialización, el tamaño de las instalaciones y el estatus social al que se dirigen sus servicios. Sin embargo, podemos enumerar ciertos que son básicos, y en consecuencia habituales, en todas las residencias.
Por un lado, el servicio de cocina cuenta con personal especializado para la preparación de comidas. Este es un aspecto esencial porque algunos ancianos precisa de una dieta específica a raíz de alguna enfermedad propia de su edad, como la diabetes; otros tienen inconvenientes de déficit en el aparato digestivo y quizás requieran de una dieta con con alimentos que contribuyan a la buena digestión. En vista de esto, el nutriólogo se encargará del menú para los residentes, tomando en cuenta estos y otros factores. Además el personal de cocina hará lo preciso para que el alimento sea el adecuado siguiendo las sugerencias del nutriólogo. Como es natural, si la residencia ofrece servicios adaptados, posiblemente el nutriólogo asigne la dieta conveniente a cada residente.
Por otro lado, asimismo es frecuente que cuenten con el servicio de doctores y enfermeras. Lo habitual es que en el momento en que una persona mayor ingresa a la residencia para ancianos se les hace un chequeo para poder ver su estado de salud. Además de esto, cada cierto tiempo se hace una revisión general de su estado de salud. Esto es preciso pues, al paso de los años, los adultos mayores van contrayendo nuevas enfermedades que necesitan controlar con fármacos. Aun, si tiene una enfermedad crónica, necesitará una revisión más incesante, así como personal dedicado que esté al pendiente del fármaco que precisa tomar diariamente y a la hora indicada. Por otro lado, si el médico ve que el paciente precisa cuidados singulares, lo notificará a los familiares. Es probablemente la residencia cuente con personal cualificado para suplir esta necesidad. En caso afirmativo, se le proporcionará una persona que cuide de ella día y noche, asegurando su pronta atención en el caso de emergencia. Como es lógico, cuanto más adaptado sea el servicio, el costo va a ser mayor.
Otro de los servicios de las residencias de mayores se relaciona con la limpieza. De hecho, en algunos centros especializados inclusive le van a ayudar con su aseo personal. Esto abarca, entre otras muchas cosas, ayudarle a bañarse, a mudarse de ropa, peinarse o cualquier otro aspecto del cuidado personal que se requiera. Es esencial que estos servicios sean proveídas por personal cualificado y de confianza. Por otro lado, con el paso de los años las personas mayores pierden sus fuerzas, dificultando que puedan atender las tareas cotidianas. En vista de esto, generalmente las residencias cuentan con personal para realizar estas actividades. Esto incluye adecentar la recámara y lavar la ropa, entre otras muchas cosas. Sin embargo, en cualquier caso es conveniente asegurarse el residente prefiere que el personal del centro realice estas labores, o por contra, quiere encargarse personalmente de estos asuntos. En verdad, posiblemente se contraten servicios que no serán usados, con lo que es mejor que haya buena comunicación entre los residentes y sus familiares, para determinar lo que es mejor en todos y cada caso.
Consejos para seleccionar residencias geriatricas
Antes de firmar un contrato debes de visitar la residencia y pedir una vira guiada. Si están dispuestos a mostrarte toda las instalaciones del sitio, sin esconderte nada, vas a poder ver si está diseñada y adecuada con todo lo necesario para el buen cuidado de las personas mayores. Presta atención a los pequeños detalles. Observa si en los pasillos tienen barandillas donde podrá respaldarse el residente cuando pasee. Del mismo modo, ve si en su habitación el baño se ha adaptado a fin de que lo pueda utilizar alguien en silla de ruedas. Quizás en este momento la persona que ingresará en la residencia no precisa de estos aditamentos, pero es posible que en un futuro próximo ocupe de estos servicios.
Por otro lado, observa al personal que trabaja en la residencia, como doctores y enfermeras. Asegúrate que puedan atender al residente de una manera rápida si es necesario. En exactamente el mismo orden de ideas, hay ocasiones en que un residente, debido a su edad o a alguna enfermedad crónica, necesite un cuidado especial. Ver el trato que les dan a las personas mayores te va a ayudar a darte una idea de cómo cuidarán de tus padres.
Algo esencial cuando visitas la casa hogar es ver sí está bien adecuada. Si es un edificio de múltiples pisos va a deber tener por lo menos un elevador a fin de que no se esfuerce al subir a su habitación o al bajar al jardín. Por otro lado, sin importar que las habitaciones sean individuales o compartidas,
deberán estar de una forma que se respete la privacidad de cada individuo. También se espera que cada habitación cuente con su baño acondicionado, con agua caliente en la ducha y buena calefacción.
Además, para elegir una residencia geriátrica, puedes ver si tienen espacio donde los residentes puedan caminar sin hacer un mayor esfuerzo y si cuentan con un jardín donde puedan pasar un buen rato con los amigos o familiares en días de visita. Eso les va a ayudar a no sentirse encerrados.
Tarifas de las residencias de la tercera edad
Al igual que ocurre con la contratación de servicios, las residencias para mayores manejan índices de costes variados. Esto principalmente se debe a dos factores. Primeramente, la pluralidad y calidad de servicios ofertados inciden de forma directa en el coste. Lógicamente, es lógico que a mayor cantidad de servicios el costo sea mayor. En este orden de ideas, en una residencia que ofrezca cuartos compartidos se manejarán tarifas más bajas que en una que ofrezca cuartos individuales. Algo similar ocurre con los servicios adicionales disponibles. Ahora bien, para que sea un gasto razonable, es bueno examinar si los servicios ofertados en realidad son útiles para el futuro residente. Por poner un ejemplo, algunas residencias ofrecen servicio de wifi en las habitaciones, con un coste adicional. No obstante, muchos desconocen el funcionamiento de estas tecnologías, con lo que sería superfluo este pago, puesto que no va a ser útil para esa persona mayor.
En otras ocasiones es probable que el precio se deba solamente al prestigio de la empresa o bien a la sobrevaloración de sus servicios. Posiblemente su oferta sea muy afín al de la competencia sin ningún género de especialización. En este caso, no tendría ningún sentido contratar sus servicios si es posible obtenerlos en otra residencia a un coste más alcanzable. De ahí que, es indispensable realizar una búsqueda minuciosa para encontrar el centro más conveniente, que cuente con todo lo preciso a un coste razonable.
Con todo, lo más habitual es que las residencias para ancianos manejen diferentes tarifas de acuerdo a las necesidades de cada individuo. De ahí que, si alguno requiere cuidados singulares o bien quiere una mayor comodidad, el coste de estos servicios va a ser mayor. Pero si tiene independencia a un grado razonable, y no tiene inconveniente en ocupar una habitación compartida, lo más probable es que se reduzca sensiblemente la tarifa que se deba abonar.
¿A quién acudir si hay algún problema con la residencia de ancianos?
La competencia sobre residencias esta transferida a Andalucía por tanto deberemos dirigirnos a la Junta de Andalucía que es el encargado de controlar las instituciones tanto públicas como privadas.
¿Acogen estas residencias a mayores de otras localidades?
Habitualmente estas residencias acogen a personas de toda la provincia de Sevilla:Aguadulce, Alanís, Albaida del Aljarafe, Alcalá de Guadaíra, Alcalá del Río, Alcolea del Río, Algámitas, Almadén de la Plata, Almensilla, Arahal, Arahal, Aznalcázar, Aznalcóllar, Badolatosa, Benacazón, Bollullos de la Mitación, Bormujos, Bormujos, Brenes, Burguillos, Camas, Cañada Rosal, Cantillana, Carmona, Carrión de los Céspedes, Casariche, Castilblanco de los Arroyos, Castilleja de Guzmán, Castilleja de la Cuesta, Castilleja del Campo, Cazalla de la Sierra, Constantina, Coria del Río, Coripe, Dos Hermanas, Écija, El Castillo de las Guardas, El Coronil, El Cuervo de Sevilla, El Garrobo, El Madroño, El Pedroso, El Real de la Jara, El Ronquillo, El Rubio, El Saucejo, El Viso del Alcor, Espartinas, Estepa, Fuentes de Andalucía, Gelves, Gerena, Gilena, Gines, Guadalcanal, Guillena, Herrera, Huévar del Aljarafe, Isla Mayor, La Algaba, La Campana, La Luisiana, La Puebla de Cazalla, La Puebla de los Infantes, La Puebla del Río, La Rinconada, La Roda de Andalucía, Lantejuela, Las Cabezas de San Juan, Las Navas de la Concepción, Lebrija, Lora de Estepa, Lora del Río, Los Molares, Los Palacios y Villafranca, Mairena del Alcor, Mairena del Aljarafe, Marchena, Marinaleda, Martín de la Jara, Montellano, Morón de la Frontera, Olivares, Osuna, Palomares del Río, Paradas, Pedrera, Peñaflor, Pilas, Pruna, Puebla de Cazalla, Salteras, San Juan de Alnazfarache, San Juan de Aznalfarache, San Nicolás del Puerto, Sanlúcar la Mayor, Santiponce, Sevilla, Tocina-Los Rosales, Tomares, Umbrete, Utrera, Valencina de la Concepción, Villamanrique de la Condesa, Villanueva de San Juan, Villanueva del Ariscal, Villanueva del Río y Minas o Villaverde del Río. Esto es debido a que el resto de núcleos urbanos grandes están relativamente cerca y el resto de poblaciones de Sevilla no cuentan con una gran población por lo que no suele haber demasiadas residencias.
